Por lo general, cuando irrumpe algo nuevo y diferente a los códigos aceptados en el mundo artístico, o alguna propuesta que rompe con los parámetros establecidos, que, por lo tanto, se traduce en cambios de paradigmas, entonces, como consecuencia, se genera polémica y controversia.
Estas manifestaciones son necesarias para pensar y reflexionar en relación con nuevos temas y formas de la expresión artística. Distintos teóricos han tratado lo que atañe a la función del arte, ésta se ha visto alterada, según los distintos contextos históricos, las diversas visiones y los ámbitos sociales que rodean al hombre. La historia del arte así lo registra.
Ejemplo de este aserto son Los impresionistas, con sus exposiciones fuera de los “legítimos” salones del arte francés. Courbet con sus pinturas realistas y sus desnudos femeninos; con su representativa obra El origen del mundo (1866) que aún en 1977 quedaba fuera de las exposiciones sobre el pintor, por miedo a las reacciones del público.
Marcel Duchampy ManRay con sus famosos readymade, y sus cuestionamientos al arte y las instituciones. La discusión sobre objetos carentes de valor artístico, que llamaban al debate en torno al concepto tradicional de arte.
Los happening y performance art de las décadas del sesenta y setenta, con las exploraciones del cuerpo como soporte de la obra artística. Sin embargo, no se trata de hacer una enumeración de las algunas de las distintas manifestaciones que han generado reacciones exacerbadas en el público, si no de invitar a reflexionar un poco: ¿qué hace a una obra polémica, en qué contexto, qué motiva al autor y cómo la interpelación de la obra toca temas sensibles, genera afecciones en el público expectante?
Entonces, ¿qué hace que una obra sea más contundente con su forma de interpelar al público? ¡Cómo han cambiado los contextos! ¿Qué define a un artista que apuesta por el arte abyecto? ¿Cómo es este recibido en los distintos ámbitos culturales? ¿Qué es polémico y para quién, dónde y cuándo?
Sin ánimos de equiparar polémica con escándalo, sino en pro de pensar el arte que rompe cánones conocidos y que genera un impacto contundente en el espectador como para detenerlo a pensar ciertos temas, para aprobarlos o condenarlos (no viene al caso), se pretende en este segundo número de nuestra revista, provocar la reflexión, la deliberación, el diálogo. En este número tenemos una serie de propuestas de distinta índole para tratar el tema desde distintas aristas.
Cada vez, al parecer, resulta más difícil llegar a generar un impacto tal en el espectador, como lo hicieron grandes autores en décadas más tempranas. En esta edición La Letra Convexa quiere adentrarse un poco en algunas propuestas polémicas que se han dado en los últimos años desde diversos ámbitos artísticos.
La Letra - Editorial
© Copyright 2013 La Letra Convexa. All rights reserved
