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Entre Notas y Ritmos

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           En una entrevista, que la periodista venezolana Michelle Roche Rodríguez le hizo al reconocido músico José Antonio “El maestro” Abreu (fundador y director del Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles), le preguntó si creía en las divisiones entre música culta y música popular, a lo que “El maestro”, breve y esquivo contestó: “Hay buena música y música mejor”. Estos dos conceptos de lo culto y lo popular desde luego son subjetivos, pero ciertas ideas rondan alrededor de ambos adjetivos cuando acompañan a la palabra “música” que permiten establecer un límite o una frontera para clasificar e intentar entender, en la medida de lo posible, los distintos géneros en los que se presenta este arte.

 

            Lo académico o culto en la música pertenece prácticamente a lo que es digno de estudio, mientras que lo popular se refiere a algo, en apariencia, mucho más simple o sencillo en términos de ejecución e interpretación. A lo largo de la historia podemos encontrar varios casos en los que, con el pasar de los años, los movimientos culturales que en su momento eran considerados “nuevos”, fueron adoptados por las academias –en diferentes ámbitos del arte, no sólo en la música. Así, por ejemplo, ocurrió con la ópera (de lo cual me enteré en una charla que dio Jaime Bello León en la Escuela de Letras de la UCV), en unas condiciones específicas, claro, pues bien es sabido que la música académica de aquel tiempo era la eclesiástica, los cantos gregorianos, y otros estilos similares, entonces, a causa del impulso nostálgico del renacimiento, varios músicos de la época buscaron un género que se acoplara a las necesidades expresivas y estéticas del momento, y así, resumidamente, nació la ópera, pretendiendo alejarse de las academias –aunque también de lo popular– para reencontrarse con lo que se suponía era la música de los antiguos griegos.

 

            Quizá una anécdota más cercana (temporalmente hablando) pueda servir también como ejemplo para esclarecer un poco lo que quiero decir: recuerdo que una vez estaba acompañado de un amigo, que es músico de jazz, en una parada de autobús, y en medio de un largo silencio que nos servía para llenar los pulmones de calor y resistir los duros vientos de la madrugada, me dijo: “Creo que la palabra "artista" ha sido la más desprestigiada de todo el siglo XX”. Quizá la apreciación de mi amigo fue un poco exagerada, pues, hay muchas palabras que han sido, no digo desprestigiadas, sino pisoteadas durante los últimos años, y habría que ver cuál de todas ha salido más perjudicada. Mi amigo continuó con su reflexión –o reclamo– diciendo: “cómo es posible que a los reguetoneros los llamen artistas”. Y yo para intentar consolarlo, le recordé el origen de la música a la que él se dedica. En algún momento el jazz fue considerado ruido, pero con el pasar del tiempo, los hombres y las academias, descubrieron la calidad y belleza de ese género. Me dijo que era muy diferente, que no era justa la comparación, entonces le expliqué que lo que estaba tratando de decirle es que el hombre sabrá reconocer la buena música (y la mala también) que se está creando en este punto de la historia, y que el día de mañana, bien o mal, el canon de las artes sabrá cumplir su función.

 

            Por eso en esta ocasión La Letra Convexa se complace con presentar una humilde antología de algunos géneros musicales que, bajo la mirada de esta polémica, fueron menospreciados, pero que supieron defender el arte que en ellos había.

 

*El título de este artículo no es más que una coartada que defiende mi atrevimiento, espero que los lectores no vean en este texto más que una opinión personal de alguien que poco sabe de la música y su historia, que parte, en fin, desde la ingenuidad.

 

“Good music is good no matter what kind of music it is”                                                                                                                     

 

Miles Davis

Desde la ingenuidad*

Por: Luis Mancipe León

Opera Salomé. De Richard Strauss

Miles Davis - So What -

Opera de Puccini. Madame Buttefly

Louis Armstrong - Hello Dolly -

Charlie Parker - Grooving High -

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